domingo, 17 de febrero de 2013

Una historia de amor:

Un día sin saber porqué surgió.
Un sentimiento profundo y lleno de amor.
Amor, la palabra más indicada pero poco probable.
Mi maravilloso padre no lo aceptaba.
Y Diego, sin saber qué hacer, se marchó.
Durante meses, con todo mi cariño,
lo estuve esperando.
Pero el plazo se pasó:
hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo.
Me iba a casar con Pedro,
al que yo ni apreciaba.
Diego llegó tarde
con sus monedas, con una alianza.
Pero al ver que me había casado
y no concederle el beso, se desplomó.
Estaba muerto y yo muerta de dolor.
¿Era aquella toda mi culpa?
¡Qué sentimiento de dolor y tristeza!
Yo, escondida entre toda la muchedumbre,
vestida de negro y sin ganas de vivir,
salté para ver al único amor de mi vida, Diego.
Fui allí, a concederle el beso.
Un fuerte dolor me desgarró el corazón.
Yo junto a él
lo que había soñado toda mi vida.
Juntos por siempre y ya nadie, nunca, nos podría separar.
-Compin13-