sábado, 16 de febrero de 2013

La pena de Diego:

 

Es más mi amor que la batalla ganada con destreza.
Una mala sorpresa:
Tú, con Pedro, ya eres esposa.
Un beso te pido,
y me das un desprecio.
Luego ya muerto,
me das el beso negado
y falleces al lado,
de mi, tu amado. -Ra-