miércoles, 7 de noviembre de 2012

Sentado en un pupitre:


Las clases pasaban lentamente durante todo el día y un pesado aburrimiento se cernía sobre mi.
Sin poder evitarlo, miraba hacia la ventana, viendo como el sol se alzaba cada vez más y se reflejaba un intenso brillo en mis ojos granates.
La profesora seguía explicando la lección del día a un ritmo muy fluido y todos parecían mirarla y escucharla, como si de una hermosa sirena se tratara. Era incapaz de comprender su gran interés por el estudio.
Tendría que hablar con alguien de la clase, y, con ese pensamiento, la chica de mis sueños se apareció en mi mente.
Cada día, con ella en clase hacía que me derritiera aunque estuvieramos a 10 metros.
Con delicadeza y concentracion escribí en un papel:
-¿Cual es tu mayor sueño?
Tras escribirlo se lo lancé y el papel surcó el aire, con agilidad, hasta aterrizar en su mesa.
Cuando lo leyó, parecía extrañada, pero escribió algo y el papel volvió a volar, esta vez en sentido opuesto.
Al abrirlo y leer lo escrito, me enamoré más de ella.
- Un beso bajo la lluvia ¿y el tuyo?
Quizás tenía miedo a ser demasiado directo, aunque  ardía en deseos de manifestar mis sentimientos. Escribí en el papel una indirecta, una paradoja un tanto graciosa y se lo pasé a la chica para que lo leyera...
Había escrito:
-Que empiece a llover ya
Ella me dedicó su más dulce sonrisa, parecía haberla conquistado.
-Ardillita Campestre-
gato lluvia