domingo, 17 de noviembre de 2013

Una minihistoria:

Una mañana soleada, con algunas nubes claras al fondo, Zara, investigaba los lugares a donde iba.
Pensó que esos sitios no tenían nombre, no tenían topónimos.
-¡Mamá, ya sé : me inventaré una palabra!. Al bosque le llamaremos...¡Altosárboles!
Y así siguió poniendo nombres propios a todos los parajes que le rodeaban.
Pensó que no sólo el ser humano se identificaría por un nombre.
Zara, muy contenta, publicó en el grupo de Facebook los nombres y con ellos se hizo muy famosa. Ahora todos la llamaban 'Creaónimos'.
-Esaina-