sábado, 15 de junio de 2013

En primera persona:

Ayer, me fui a hacer un recorrido en bici, por el monte. Me acompañaba mi primo. Cada uno con su bici, su casco, sus guantes, sus zumos, su agua...
Salimos rumbo a la Vía Verde, haciendo alguna paradita. ¡Qué cuestas más tremendas! Al verlas, me decía: ¡Madre mía! ¡Me puede dar algo subiendo esto!
 
Lo único que me daba ánimos era que, al regreso, esas mismas cuestas serían de bajada.
Fue una experiencia interesante: me demostré a mi misma que podía pedalear y esforzarme.
-Compin05-