miércoles, 20 de mayo de 2009

EL VIAJE A VILLASTAR:

Me levanté con mucha ilusión por el tiempo que hacía, por el ambiente, por el día extraordinario, especial, distinto…
Llegamos a Villastar con el autobús. Un alumno de la otra clase, de 1º C, como vive en ese pueblo, nos guió todo el rato.
Fuimos a ver dónde iban a rezar los celtíberos y a ver unas cosas más.
Anduvimos muchísimo, pero aprendimos más que en la clase, porque aprendimos algunas plantas aromáticas, las rocas…que era lo que veníamos a visitar. Eran unas rocas grandes en las que habían dos agujeros hacia adentro…la gente decía que eran tetas clavadas, todo el mundo nos reíamos… Había una roca que parecía una rana y que protegía a la montaña.
Allí habían unas vistas preciosas: todo verde que daba sensación de alegría, de estar libre…
Era una actividad interdisciplinar, se coordinaban dos departamentos: el de Sociales y el de Educación Física.
Almorzamos con mucho gusto porque nos pegamos todo el rato andando. Luego seguimos otra vez la marcha, mientras, una amiga –que su Nick es Flequiii- y yo repasábamos Sociales por el camino…que al otro día teníamos examen.
Todos los alumnos nos portamos muy bien y los profesores también, porque iban dos, delante y dos, detrás para que ningún alumno se perdiese.
De regreso al autobús, cuando llegamos todos al asiento nos sentamos con mucha ilusión, porque estábamos agotados. El autobusero nos llevó de regreso a Teruel. Cuando llegué a mi casa, comí y eché una siesta como un lirón. ¡Fue una actividad interesante!
–Pelohappy-